Sábado tras sábado nos reuníamos en su casa hogar, ubicada en la calle Tucapel de Iquique, a pesar de su cansancio, pues nuestras clases se realizaban una vez finalizada su jornada laboral, igualmente estas mujeres con mucha alegría se inventaban las energías para aprender computación, siempre digo que de cada persona o agrupación que capacito me enriquezco enormemente con sus experiencias de vida, y esta sin duda no es la excepción.
Nuestras conversaciones me llevaron a analizar desde el otro lado, de aquel que casi nadie ve, desde su perspectiva, toda una vida trabajando como trabajadoras de casas
(Leer más)












Comentarios recientes
hace una semana
hace 2 meses
hace 11 meses
hace 11 meses
hace 1 año
hace 1 año
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años