“El día
debía comenzar alegre
pero de pronto
lo alegre se tornó triste.
Se acallaron los bullicios
terminaron sus rondas los niños,
los padres
se pusieron grises
y nosotros desde entonces
acallamos nuestras voces
y lloramos en silencio”
Mafalda Galdames, “Triste partida”, en “20 Poemas en el destierro”, Ed. Casa de Chile, México, 1984.
Tenía 9 años para 11 de septiembre de 1973, largos, grises y tristes días vinieron después del golpe militar los que terminaban abruptamente con un “toque de queda”. Mi mamá y mi madrina se levantaban muy temprano para poder partir en la búsqueda de Orlando, quien había sido llevado al estadio nacional….unos partieron y otros quedamos. Crecí escuchando que había que tener cuidado…. a donde se iba, con quien se estaba, con lo que se decía…. A pesar de esto, siento un orgullo tremendo por pertenecer a esta generación, la que creció sabiendo de "la lucha por la causa", la que crecío aprendiendo a tomar conciencia, a entender que las cosas hay que ganárselas, que los cambios hay que trabajarlos, donde te sentías realmente participe de los pequeños logros políticos del momento, que los: mítines, panfletadas, cacerolazos, barricadas, marchas y tomas… ERAN parte del cambio y así teníamos la ilusión de confiar en que la alegría y la justicia volverían para todos. Aprendí de la economía popular y solidaría, de las ollas comunes y de las canastas solidarias, donde hacíamos “carne” el SIGNIFICADO de la palabra solidaridad, la cual mencionábamos tantas veces en encuentros de poesías y peñas (1973 – 1989) Vaya este homenaje para aquellos que cayeron, creyendo en que realmente tendríamos un país más justo y solidario….Marcia














Hola
Enhorabuena,esto que he leido y visto me toca profundo;he vivido experiencias similares y comparto tu añoranza y tu entusiasmo.Antonio.